Sunday, September 30, 2007

LOS RAROS - Repite Hernan Vargascarre;o

Bueno, antes hubo un post de Hernan , fue invitado al F11 y obviamente asisti, lo escuche leer sus poemas y ahora me gusta mas, siempre los poemas leidos por su autor tienen doble encanto.
Asi que aca les dejo otra muestra y espero que les guste

Aunque rara vez caen, van por ahí dando traspiés
contra todo, remendando la soledad, coqueteándole a
los árboles o prefigurando en las nubes terribles e
ingenuas batallas de diablillos enamorados;
los otros, solo se ocupan de ellos cuando de
criticarlos se trata, pues no saben entrar en la
inmensa posibilidad de sus actos y de sus palabras;
cargan siempre un extraño dolor difícil de definir
y sus abrazos ni son programados ni pretenden
ser otra cosa;
cuando los obligan a trabajar son objeto de burla
por su encantamiento, mas ignoran su inteligencia
atenta al mínimo susurro del viento;
en mi casa suelen dejarse caer algunos: los vecinos
cierran sus narices creyendo que huelen mal,
abren sus ojotes ante sus vestimentas y
agudizan sus oídos para tratar de entender lo que
nunca entenderán (mis vecinos, que son horribles,
se mueren de envidia, enferman y van al médico,
pero el médico no les halla nada porque los otros
siempre han sabido camuflar cualquier vergüenza);
pero sigamos con los nuestros:

si sientes tristeza, puedes contar con ellos,
si quieres hablar de cosas insignificantes, también,
pero nunca trates de enjaularlos en lo que llaman
“una personalidad estructurada”, pues solo los otros
soportan semejante suplicio;
un maúllo, una palabra vieja, una luna despistada,
un capullo de nada, un amorcito ajado, todas esas
cosas y muchas más puedes hallar en sus bolsillos
o en sus pupilas si tienes el privilegio de tratarlos;
para el sexo son música-marea-brasas,
dan tanto como quieren recibir y saben compartir
el dolor hasta volverlo trizas;
tienen el don de ubicuidad, y sin proponérselo
descrestan y desenmascaran a los moralistas sin moral;
cuando miran el agua son agua
cuando se echan sobre la tierra son tierra
cuando prenden un fuego son ellos los que arden
y así sucesivamente con todas las cosas bellas y feas;
y con el mismo silencio con que se embelesan
observando cómo una arañita entreteje su universo,
se duelen con los perros callejeros ante la crueldad
diaria y se instalan frente al mar
para soñar que siguen vivos;
por eso es imposible vestirlos de etiqueta
o llevarlos a un club social (sin que sean asociales)
o hacerles una propuesta deshonesta (como el matrimonio)…
pero invítelos a un vino
o a elevar una cometa
o a descifrar el llanto de los árboles envejecidos…

Nunca verás sus nombres en tarjetitas de presentación
ni tendrán jamás una chequera,
ni los oirás hablar sobre la devaluación
o sobre la “primura” de sus hijos,
que cuando los tienen, los creen pájaros y
los empujan a la libertad;
y tendrás que esforzarte para entender cuando te hablen de…
la melancolía de una fruta
el olor de los arreboles
la belleza cadavérica del amigo que acaba de morir.

Los raros (todos) ellas y ellos,
me han salvado enviándome unas alas cobrizas,
una nuez como brújula, un trocito de noche,
unos ojos para transparentarlo todo
y una bebida hecha de ganas de amar
tan grandes como de morir;
esos abalorios, esa pócima de amor y muerte,
aún me mantienen en pie ante la rapacidad de los otros.

Los raros ¡ay los raros!
sin ellos, no podríamos asistir al aleteo de la Belleza.

Imagen: Hernan por mi

Thursday, September 27, 2007

Insomne

El sonido del papel quemándose en la madrugada, en el silencio de la noche cuando solo se escucha el ladrido lejano de algun perro.

En cada expirada se oye el sútil sonido del cada vez mas escaso papel recubriendo el tabaco, mientras redescubro cuanto me gusta Cortázar y su diario para un cuento y me imagino a Anabel con todos los detalles que invento para ella que me acompaña esa noche y dibujo a ese hombre que intenta contarla y no lo logra porque no se puede.

Como no se puede contar lo que siento de volver a reirme o angustiarme al recrear historias ya conocidas, mientras pretendo entrar en el recuerdo como no entré en la vida para al fin vivirla de verdad  y me asombro de pensar que también a mi no me queda casi nada: ni la cosa ni su existencia, ni la mia, ni el puro objeto ni el puro sujeto, ningún interés de ninguna naturaleza por nada.

Esta mañana desperté y el recuero de Anabel inicia a desdibujarse y del cigarro solo quedan escasas cenizas y la mancha que dejó sobre el carton.

Tuesday, September 25, 2007

Mi hermana.


¿Qué puedo decir de ella?

Tiene los ojos café claro,pequeñitos y demasiado brillantes,
el cabello rizado,la nariz como la mía,
hoyelos en su rostro (que siempre envidié),
abundantes carnes,alegría interminable y una generosa sonrisa a prueba de todo.


Ha sido mi memoria todos estos años y a pesar de la distancia,
cada día me ayuda a construir mi pasado, presente y futuro.

Desde acá la recreo con sus disfraces y su día  a día  de madre en reconciliación con la vida.


No le importa si se equivoca, ella siempre sigue pa´ lante.

Y no le importa los errores que yo cometo, ella siemrpe me apoya.


Ella sabe que es mi deseo concedido sin haberlo pedido,
y que el lazo que nos une durará para siempre.

¡Ah!, y que la amo.

Monday, September 24, 2007

Niños en la calle - Mercedes Sosa


A esta hora exactamente
hay un niño en la calle.

Le digo amor, me digo,recuerdo que yo andaba
en las primeras luces de mi sangre,vendiendo
una oscura vergüenza, la historia, el tiempo,
diarios,
porque es cuando recuerdo también las presidencias,
urgentes abogados,conservadores, asco,
cuando subo a la vida juntando la inocencia,
mi niñez triturada por escasos centavos,
por la cantidad mínima de pagar la estadía
como un vagón de carga
y saber que a esta hora mi madre está esperando,
quiero decir, la madre del niño innumerable
que sale y nos pregunta con su rostro de madre:
qué han hecho con la vida,
donde pondré la sangre,
que haré con mi semilla si hay un niño en la calle.

Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco
su increíble aventura de pan y chocolate,
transitar sus países de cuentos y tesoros
poniéndole una estrella en el sitio del hambre.
De otro modo es inútil ensayar en la tierra
la alegría y el canto,
de otro modo es absurdo
porque de nada vale si hay un niño en la calle.

Donde andarán los niños que venían conmigo
ganándose la vida por los cuatro costados,
porque en este cambio de lo hostil ferozmente
cayó el Toto de frente con su poquita sangre,
con sus ropas de fe, su dolor a pedazos
y ahora necesito saber cuáles sonríen,
porque sinó es inútil mi juventud de música
y ha de dolerme mucho la primavera este año.

Importan dos maneras de concebir el mundo
una, salvarse solo,
arrojar ciegamente los demás de la balsa
y la otra
un destino de salvarse con todos,
comprometer la vida hasta el último náufrago,
no dormir esta noche si hay un niño en la calle.

Exactamente ahora, si llueve en las ciudades,
si desciende la niebla como un sapo en el aire
y el viento no es ninguna canción en las ventanas,
no debe andar el mundo con el amor descalzo
enarbolando un diario como un ala en la mano,
trepándose a los trenes , canjeándonos la risa,
golpeándonos el pecho con un ala cansada,
no debe andar la vida , recién nacida, a precio,
la niñez arriesgada a una estrecha ganancia,
porque entonces las manos son inútiles fardos
y el corazón, apenas, una mala palabra .

Cuando uno anda en los pueblos del país
o va en trenes por su geografía de silencio,
la patria
sale a mirar al hombre con los niños desnudos
y a preguntar qué fecha corresponde a su hambre,
qué historia le concierne
qué lugar en el mapa
porque uno Norte adentro y Sur adentro se encuentra
la espalda escandalosa de las grandes ciudades
nutriéndose de trigo, vides, cañaverales
donde el azúcar sube como un junco en el aire,
uno encuentra la gente, los jornales escasos,
una sorda tarea de madres con horarios
y padres silenciosos molidos en las fábricas,
hay días que uno andando de madrugada encuentra
la intemperie dormida con un niño en los brazos.

Y uno recuerda nombres, anécdotas, señores
que en París han bebido
por la antigua belleza de Dios, sobre la balsa
en donde han sorprendido la soledad de frente
y la índole triste del hombre solitario,
en tanto sus señoras, tienen angustia y cambian
de amantes esta noche, de médico esta tarde,
porque el tedio que llevan ya no cabe en el mundo
y ellos son accionistas de los niños descalzos.

Ellos han olvidado
que hay un niño en la calle
que hay millones de niños
que viven en la calle
y multitud de niños
que crecen en la calle.

A esta hora exactamente
hay un niño creciendo.

Yo lo veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todos con fábula en los ojos
un relámpago trunco le cruza la mirada.
¿Porqué nadie protege esta vida que crece?
y el amor se ha perdido
como un niño en la calle...

Armando Tejada Gómez.

Monday, September 17, 2007

La tía.


Murió de 97 años, no recuerdo exactamente que día, ni creo que sea necesario o importante recordarlo.

Recuerdo en cambio sus ojos gigantes detrás de sus lentes con incontables dioptrías, su cabello descolorido con canas amarillentas,sus manos huesudas y venosas, su color de piel morena oscura.


Recuerdo sus historias acerca de la familia,
contadas desde su punto de mujer sola, viviendo sus últimos días con alegría y nostalgia.



Ella que nos habló del maestro Blas, (en la imagen que me hacía de él, tenía siempre camisa blanca, chaquetilla roja y su violín era a veces rojo, a veces verde, otras amarillo).

Nos dibujó el recuerdo de Delia, haciéndolo de alguna forma más palpable que en las fotos antiguas y descoloridas.
Nos habló de su novio torero y sus varios abortos, de su precipitada muerte en el baño en horas del atardecer, de su tranquilidad ante el mundo, su ternura y paciencia para peinar las larguisimas y gruesas trenzas de nuestra madre.

Ella, la tía soltera,
la que crió sus sobrinos como si fueran sus propios hijos.


La que fue más abuela que nuestra abuela, la alcahueta, la de los consejos y los regaños.

La que lavaba los uniformes diariamente con un esmero inigualable y en esa tarea enfermó y terminó por unos días postrada en cama, sufriendo la inactividad y la frustración de no poder realizar sus labores.

Ella, que nos advertía los cuidados que había que tener frente al mundo y nos enseñó a confiar y desconfiar en la medida apenas razonable.

Ella, que terminó sus días,
rodeada nietos prestados y compartidos , pero no por eso menos suyos.


Murió sin que casi lo notáramos, con sus ojos cerrados y su respiración tranquila, mientras yo preparaba el café de la mañana y hablaba por teléfono.

Mi madre salió a comprar nuevas sábanas blancas.

La imagen : Magritte

Sunday, September 09, 2007

UBI DUBIUM IBI LIBERTAS

Wednesday, September 05, 2007

Wilmer traduce a Raul Gomez Jattin

I

Si les nuages n’anticipent pas dans leurs formes l’histoire des hommes
Si les couleurs du fleuve ne dessinent pas les desseins du dieu des eaux
Si tu ne rapièces pas avec tes mains d’astromelias les commissures de mon âme
Si mes amis ne sont pas une légion d’anges clandestins
Qu’est-ce que je deviendrai ?
CONJURATION
Les habitants de mon hameau
disent que je suis un homme
méprisable et dangereux
ils ne se trompent pas
Méprisable et dangereux
grâce à l’amour et à la poésie
Honorables habitants :
soyez calmes
que je ne nuis qu’à moi-même