Espérame al frente de los cines,
en la sección de carnes del supermercado,
en el estanque del parque que ya no tiene peces
o en los tres lugares al mismo tiempo
con tus manos pegadas al jean.
Espérame que llegaré vacío
porqué es lo único que pide la noche a sus criaturas.
Además de toneladas de insomnio.
Soy un teléfono ocupado,
un radio a todo volumen.
Poemas que acumulados en un bolsillo
conforman mis desvaríos la madrugada entera.
Ahora que conozco el resorte que mueve la especie
todo es un auto que se demora en arrollarme
O amor que se va por las cunetas.
Te vas contigo en mí.
Aquella noche crujío como una papa frita al romperse.
y los poetas arrojaron sus metáforas
y sus copas de plata sobre nuestras cabezas
por respeto a un chicle que se expandía desde tu boca al infinito -
¡PUM! - del tiempo.
Corrí la suerte de los seres,
no entendí, no ví, no supe
y caí sin paraguas a la tormenta.
Escribí este poema para enamorarte
Olvidé que nuestro universo fue el chicle que escupiste y se perdió.
Jamás regresaraá tu sabor a frambuesa
tú y tu gran trasero
tú y tus endorfinas
todavía no comprendo porque tu tío no odia.
Y a este poema no se lo van a comen los ratones.
Amén-