Sunday, November 28, 2010

Refugio


El hueco de tu axila fue mi lugar favorito.

Eso fue lo que inventé.

Monday, November 15, 2010

Wednesday, November 10, 2010

Marta - Mi paciente favorita.

Voy a hablar de Marta quien como ven por el título, hoy es mi paciente favorita.Marta tiene un Trastorno Bipolar, real, no es twittera tirándoselas de transgresora y autodenominandose bipolar para posar de interesante.
Es soltera, tiene 48 años y es una mujer hermosa, de cabello risado, castaño muy claro; casi rubio.

Tiene ojos grandes, piel muy blanca y una sonrisa que ocasionalmente aparece pero una vez ahí ilumina todo el consultorio.


Desde los 26 años con frecuencia ha tenido depresiones , episodios fuertes, de no hacer nada y no verle sentido al mundo, incluso ideas de suicidio aunque hasta ahora no ha hecho intentos.


A los 38 años tuvo una manía, estaba tan exaltada que terminó hospitalizada. Sin embargo ella dice que extraña esa sensación, por unos días se sintió optimista, llena de vida, bonita y hasta logró ser seductora (cosa que normalmente le cuesta muchísimo). 

Desde entonces toma medicamentos psiquiátricos y asiste a controles.
En los últimos 10 años volvió a lo habitual: La depresión.


Y así estaba la primera vez que la ví.
Tan deprimida que pensaba que la vida no valía la pena, con ganas de morirse, pasando días en la cama sintiendo que no tenía energía para nada, que ella no valía nada, que todo lo ha hecho mal y está envejeciendo sola y sin un futuro, desempleada y sin ninguna opción en la vida.


Le ajusté los medicamentos y hablé con ella, la escuché durante casi dos horas e intenté entenderla, comprender que pasaba para que estuviera así.


Hice un par de comentarios acerca de como veía la situación, le dejé un control en 7 días y las indicaciones de en que casos asistir a urgencias.


Para ser sincera, camino a mi casa pensé : ¿Y si me equivoqué? ¿Si debía remitirla para hospitalización? ¿Si estoy decidiendo mal y eso perjudica a esta mujer?


A los 10 días la volví a ver, entró sonriendo, ligeramente más arreglada.
Decía sentirse mejor y estar haciendo cambios.
Sinceramente me y le pregunté:
_¿Qué pasó?
No creo que ajustar la dosis de un par de medicamentos logré esa mejoría tan rápida.


Entonces la escuché decir que mis palabras en ese momento, le ayudaron más que cualquier hospitalización, que como ella lo veía solo hubiera confirmado su estigma de Loca.


La ví unos 3 meses cada 15 días y aunque con altos y bajos, había mantenido su mejoría.


Cada vez que la veía yo salía tan o más contenta que ella del consultorio.
Amo lo que hago, lo disfruto e intento hacerlo bien.
Dejé de trabajar en ese lugar así que durante unos meses me pregunté que sería de Marta.
Hoy de casualidad encontré el papel de mi agenda del 15 de Septiembre y para mi sorpresa la primera paciente era ella y ahí estaba su teléfono.
La llamé, y la alegría al escuchar mi voz es de las cosas más hermosas que me ha pasado en la vida.
¿Como no llamarla ?