Quiero robarle al implacable olvido alguno de los momentos a tu lado.
Quiero robarle ese viaje a una vereda de nombre sonoro e ingrabable. El restaurante cerrado.
Algunas fotos en un taxi.
Quiero recordarte contando la historia del hombre que reza para que a ella le sean infiel.
Tus ojos perezosos, tu cabello despeinado. Tus manos en mis pies.
Algo de vino derramado.
Tu asombro al volver a oír lo que no recuerdas.
No quiero olvidar la asimetría de tu rostro.
Tu suave olor a incienso.
Mi nariz en tu cuello.
Tus manos pequeñas.
Tus muslos firmes.
Mi lengua en tu ombligo.
Quiero robarle al olvido que tropezamos poco al caminar abrazados.
Mi mano en el bolsillo de tu jean.
No quiero olvidarte mirando libros.
Quiero recordar que el tiempo puede ser eterno.
Que el jugo de mango puede durar más de dos sorbos.
Quiero recordar tus besos en mi espalda, el temblor en mis labios.
QUIERO OLVIDAR EN CAMBIO,
QUE PREFIERES QUE LO OLVIDE.




