Sunday, July 25, 2010

Vivir en la verdad- La insoportable levedad del ser


Para Sabina, vivir en la verdad, no mentirse a sí mismo, ni mentir a los demás, sólo es posible en el supuesto de que vivamos sin público.

En cuanto hay alguien que observe nuestra actuación, nos adaptamos, queriendo o sin querer, a los ojos que nos miran y ya nada de lo que hacemos es verdad.

Tener público, pensar en el público, eso es vivir en la mentira.

Sabina desprecia la literatura en la que los autores delatan todas sus intimidades y las de sus amigos. La persona que pierde su intimidad, lo pierde todo, piensa Sabina. Y la persona que se priva de ella voluntariamente, es un monstruo.

Por eso Sabina no sufre por tener que ocultar su amor.

Al contrario, sólo así puede «vivir en la verdad»

Tuesday, July 20, 2010

De Lucas Tejerina.

Hoy la vi. Después de 13 años.

El tiempo transcurrido entre aquella jovencita arrogante y presumida
y esta mujer de personalidad acabada, fuerte y propia
le ha hecho bien.


Este junio bogotano
la hace brillar mucho más
que aquel verano cartagenero.


Lástima que yo ya no este para empresas difíciles.

Tuve, en un momento, el buen deseo de abrazarla.
Y tuve miedo de que confundiera sus significados.

Dijimos volver a vernos.
Quizás pasen otros13 años,
quizás sea la próxima semana.

O quizás nucna.
antes esa posibilidad,
como un conjuro, escribo estas palabras:
" Ahora es más hermosa aún "

" Ahora es más hermosa aún ".

Thursday, July 15, 2010

Intimidad.


Pasan los días y tu recuerdo se diluye con el tiempo

Amo la belleza de lo que me queda.

Las miradas en medio de esa caótica oficina improvisada.

Él,  tomando vino entre pícaro y asustado.

Mi risa inoportuna y afecto inadecuado.

Ver el amanecer cantando y recordándolo.

Contar los 18 segundos de su primer abrazo.
La primera vez que dijo: Abrázame.
Lo abrazos cada vez más prolongados.

Mi alegría al ver en su mesa,
el mismo álbum que lleno desde niña.

Él, mirando por la ventana, sonriendo en la cocina, hablando en italiano.

Los dos riéndonos viendo vídeos en su celular.

La primera vez que lo vi bronceado, que volvió de viaje, que habló de su infancia.

El primer beso al despedirnos, mis besos a su espalda.
Su beso en mi brazo derecho mientras yo veía TV.


Me quedo con la belleza y eso para mi, es más que suficiente