Tuesday, September 30, 2008
Monday, September 29, 2008
Más de Raúl - Príapo en la hamaca

Cuando te conocí venía de estar muerto.
Muerto y amortajado en mis propios recuerdos.
Venía de esconderme en una grave locura
que tomaba mi vida y se la ofrecía al viento
para que él la llevara a un lugar ciego...
Libre de la desdicha de ser amargo y solo
Cuando te conocí, hasta el sol era enemigo...
Llevaba tantas noches sin tomar una mano
que era de dolor y hielo el hueso de las mías
Hoy estás allí en la intimidad de mi hamaca
tendiendo como un fauno priápico y soñoliento
el cuerpo de tu virilidad entregada.
No te amo demasiado
pero te necesito más que
al poema.
Monday, September 22, 2008
Estación
A tu acuario le hacen agujeros.
Te contaminas con agua de mar.
Te pegas a tapar paredes con tu cuerpo.
Pero sientes mojados los pies.
Te contaminas con agua de mar.
Te pegas a tapar paredes con tu cuerpo.
Pero sientes mojados los pies.
Sunday, September 21, 2008
Saturday, September 20, 2008
De novelas venezolanas
Topacio era pobre, pueblerina y ciega.
Él, no me acuerdo el nombre, digamos Víctor Luis (tengo pereza de buscarlo), rico y criado en la ciudad.
Se enamoran, son dizque felices temporalmente, ella queda embarazada y por algún problema tonto se separan y el tipo se va con otra, la prima creo.
Topacio conoce a, digamos Iván Adolfo. Él es oftalmólogo, la opera y ella ve, le cría al hijo, se enamora de ella , un tipo normal, con defectos y virtudes, que intenta hacerlo bien , que la quieres y la respeta.
En la novela, al final ella queda con Víctor Luis.
No sólo eso.
El público espera que vuelva con él, ese es el final feliz.
Y se apela al amor.
El amor como ese demonio que se apodera de ti, como un sentimiento del que no te puedes defender, estás poseído y de malas como la piraña mueca, te toco aguantarte.
Adiós tú, primero Víctor Luis, de malas por los Iván Adolfo del paseo.
Ese es parte fundamental del problema, estoy convencida de eso.
Muchos de los sufrimientos que las mujeres latinoamericanas dependen de las novelas venezolanas.
Creo que mientras se críen niñas viendo esas novelas, seguiremos igual de mal.
Tal vez se ha avanzado un poco en la educación de los hombres y entonces ya hay mujeres con mejor elección de la pareja.
Más por mérito de ellos que de nosotras.
Aún se cree en el amor demonio.
Entre más novelas hayas visto, la fuerza del demonio es mayor, menor tu instinto de protección disponible.
Cada día estoy más convencida que el amor es una decisión.
Uno decide amar.
Buscas alguien con ciertas características y cuando crees encontrarlo, depositas tu fe en eso y lo cultivas.
Yo deposito mi fé en que mi instinto funcione y decir no a los predadores
en detectar a los Víctor Luis
Y enamorarme de un Iván al menos.
Él, no me acuerdo el nombre, digamos Víctor Luis (tengo pereza de buscarlo), rico y criado en la ciudad.
Se enamoran, son dizque felices temporalmente, ella queda embarazada y por algún problema tonto se separan y el tipo se va con otra, la prima creo.
Topacio conoce a, digamos Iván Adolfo. Él es oftalmólogo, la opera y ella ve, le cría al hijo, se enamora de ella , un tipo normal, con defectos y virtudes, que intenta hacerlo bien , que la quieres y la respeta.
En la novela, al final ella queda con Víctor Luis.
No sólo eso.
El público espera que vuelva con él, ese es el final feliz.
Y se apela al amor.
El amor como ese demonio que se apodera de ti, como un sentimiento del que no te puedes defender, estás poseído y de malas como la piraña mueca, te toco aguantarte.
Adiós tú, primero Víctor Luis, de malas por los Iván Adolfo del paseo.
Ese es parte fundamental del problema, estoy convencida de eso.
Muchos de los sufrimientos que las mujeres latinoamericanas dependen de las novelas venezolanas.
Creo que mientras se críen niñas viendo esas novelas, seguiremos igual de mal.
Tal vez se ha avanzado un poco en la educación de los hombres y entonces ya hay mujeres con mejor elección de la pareja.
Más por mérito de ellos que de nosotras.
Aún se cree en el amor demonio.
Entre más novelas hayas visto, la fuerza del demonio es mayor, menor tu instinto de protección disponible.
Cada día estoy más convencida que el amor es una decisión.
Uno decide amar.
Buscas alguien con ciertas características y cuando crees encontrarlo, depositas tu fe en eso y lo cultivas.
Yo deposito mi fé en que mi instinto funcione y decir no a los predadores
en detectar a los Víctor Luis
Y enamorarme de un Iván al menos.
Tuesday, September 16, 2008
Sunday, September 07, 2008
De la duda
Quienes me conocen saben que dudo mil veces antes de tomar cualquier decisión.
A veces más de mil.
No siempre fue así, no sé bien cuando empezó pero se instaló con una pasión que ya querrían otras características mías.
Será porque de niña creía saber cualquier cosa.
Hazañosa me decía un tío.
Andaba todo el tiempo intentando mostrar mis conocimientos.
Ahora entiendo que sé tan poquito y de lo que creo saber siempre tengo dudas.
(Espero que aquello de que la duda te da libertad sea cierto, pero no parece)
A veces más de mil.
No siempre fue así, no sé bien cuando empezó pero se instaló con una pasión que ya querrían otras características mías.
Será porque de niña creía saber cualquier cosa.
Hazañosa me decía un tío.
Andaba todo el tiempo intentando mostrar mis conocimientos.
Ahora entiendo que sé tan poquito y de lo que creo saber siempre tengo dudas.
(Espero que aquello de que la duda te da libertad sea cierto, pero no parece)
Saturday, September 06, 2008
Deseo
¿Será posible que algún año pase de Noviembre a Enero sin tener que aguantarse el odiado y cada vez más cercano Diciembre?
Thursday, September 04, 2008
Tomado de Por el camino de Swann

Pronto serían las doce. Éste es el momento en que el enfermo que tuvo que salir de viaje y acostarse en una fonda desconocida se despierta, sobrecogido por un dolor, y siente alegría al ver una rayita de luz por debajo de la puerta.
¡Que gozo! Es de día ya.
Dentro de un momento los criados se levantarán, podrá llamar, vendrán a darle alivio.
Y la esperanza de ser confortado le da valor para sufrir.
Sí, ya le parece que oye pasos, pasos que se acercan, que después se van alejando.
La rayita de luz que asomaba por debajo de la puerta no existe.
Es medianoche: acaban de apagar el gas, se marchó el último criado, y habrá que estarse la noche entera sufriendo sin remedio.
Wednesday, September 03, 2008
Tuesday, September 02, 2008
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