Monday, August 10, 2009

No dije.


Nunca pedí perdón.
Esa palabra tan corta y tan difícil.
Nunca me arrepentí. 
Me dolió y me sigue doliendo todo el dolor que te causé. 


Sufrí cada kilo que perdías.
Cada lágrima que derramabas, dolía en mis ojos.

Cada frase tuya al otro lado del teléfono mientras era respondida con un seco No, dolía.

Y sigue doliendo cada No que pronuncié.
Todos los Sí que callé y hoy no aplican.

Lloré cada noche al ver la foto de nuestras manos agarradas que tomaste y no supe cuando.

Tu presencia sigue siendo una realidad.