Wednesday, November 27, 2013

Malas noticias

La rutina interrumpida súbitamente por la noticia de la enfermedad de un ser querido, o la muerte.

Ese detener todo, olvidar si comiste o sentías hambre antes de esa noticia que hará que pares todo y tomes el primer vuelo a otra ciudad para acompañar a tu familia.

Nada como la enfermedad para recordarnos que somos frágiles, que nada es tan estable como pensamos en algún momento.
Que ese aparente orden en que vivimos siempre pende de un hilo y puede romperse en pocos minutos con la noticia que te anuncien al otro lado del teléfono.