Saturday, January 19, 2013

COPLAS AL ODIO- Mario Mendoza Orozco.

El odio es una serpiente
pendiente de segregar
su veneno maloliente
para morder y matar.

El odio por la mañana
picotea mi cristal,
amenaza las ventanas
y no deja respirar.

El odio toca mi puerta
con su garra de metal,
ponzoña en herida abierta,
muerte, muerte y nada más.

El odio muerde mis ojos
mi lengua y mi paladar,
muerde la luna que añoro,
muerde el aire, muerde el mar.

El odio es una serpiente
con la cola de alacrán,
serpiente diente caliente
que no se sacia jamás.

El odio, densa frontera
de humo y noche y soledad…
Contra tu hiel no hay quien pueda:
el amor… ¡y nada más!