Friday, December 09, 2011

Puente.


Al otro lado estás tú, en silencio.

Estoy yo riendo al besarte.

Uno de los dos debe poner un pie en ese puente que es el amor.

Dos pasos atrás.

Thursday, August 25, 2011

Infiel.



En ese momento pasó lo que temía
Quedó paralizada y no logró pronunciar ninguna palabra.

Acababa de levantarse de la cama, ponerse su panty y el jean, se acomodó la camiseta y metió el brasier en el bolso que de un halón acomodó en su hombro derecho.


Su corazón no dejaba de latir (como ella quería )y en cambio estaba golpeando su pecho tan fuerte que tuvo miedo de que pudiera romperlo y llenar de sangre el rostro de él.

No pudo decir su nombre a pesar de saberlo de memoria y llevar días repitiéndolo en su cabeza.

Esperaba ese encuentro hacía meses. Comenzó a soñar con el desde la primera vez que entró a su consultorio y lo vio detrás de su escritorio organizando papeles.

El levantó la vista y la saludó cordialmente, la invitó a seguir y ella tomó asiento al lado de su marido.

_Juan me ha hablado tanto de usted que siento que ya la conozco.

Ella acomodó su bolso entre las piernas y se sentó, sientiendose un poco intimidada por esas palabras.

Su esposo asistía a esa terapia desde hace varios meses y aunque un par de veces le había dicho que el psicólogo pensaba que era necesario que fueran juntos si querían que las cosas mejoraran, ella se negaba a aceptar que fuera necesario ventilar sus problemas ante un extraño.

Ese día decidió a ir, ante la amenaza de su esposo de iniciar el trámite de divorcio.

Con las sesiones semanales desde hacía seis meses y hablando durante una hora cada jueves de sus problemas maritales, de su inexperiencia como madre, de su inseguridad en ese nuevo roll de esposa abnegada y dispuesta a cumplir lo que se esperaba de ella.

La relación con su marido poco a poco fue mejorando y a él, terminó por no considerarlo un extraño.

El último día de la terapia hicieron una evaluación de los progresos en su relación de pareja , él los felicitó por el trabajo que habían realizado y a ella le recomendó que buscara alguna terapia individual.

Dos meses después cuando le abrió la puerta y se encontró nuevamente con ella se quedó pérplejo y sin entender porque estaba ella si el nombre de la paciente a quien había llamado era otro.

_ No me creerás tan idiota como para usar mi nombre para apartar la cita . Dijiste que necesitaba terapia y bueno, aquí me tienes.