Y miré en los ojos hermosos de una mujer
no su propia complacencia
si no el reflejo de las ausencias del alma de ella,
y quise llenar su soledad.
No pretendo siquiera transferir tus resistencias.
Tan solo que en la diferencia circundante entre los dos
seas consciente de la luz y la promesa que me regalas.
A veces sin darte cuenta...
No comments:
Post a Comment