
De las libertades de una dama
En este país de machismo y matriarcado, mujeres como yo, y otras tantas, tomamos el camino un poco complicado. El de reclamar el libre derecho a la expresión del antojo sexual, el derecho a no tener hijos, a no casarme, a ser adinerada e independiente, a invitar a un chico a uno o dos tragos de licor, a escoger amante, a decir no, a proponer, a ser pragmática, y por esto ,no ser mal vista. Exijo el dulce derecho de no mentir para agradar y a ser amable sin compromiso.
Pero lo que mas demando es que por favor no me obliguen a tratarlos mal para que estén allí, que si bien me luce, me importuna y me fatiga.
3 comments:
aplicalo ,atrevete pero rapido y vive sin pensar.
Yo no quiero que me trates mal.....
me encanta la foto
Tu amigo
Cuando estaba en la universidad había una niña que usaba la palabra libélula para su correo electrónico. Por eso, cuando vi el título de este blog pensé que era de ella; pensé que podría saber qué había sido de su vida y cómo es lo que escribe ahora. Pensé también que le alegraría mi saludo.
Con esa idea en mente entré acá, sin tanto azar, a ver el blog de una desconocida. Y hasta mejor, la niña de mi universidad no podría haber escrito estas cosas.
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