Thursday, August 02, 2007

De vuelta a la realidad.



Cuando pasaste un año de tu vida, la mayoría  del tiempo en unidades de salud mental, esos lugaress generalmente situados al fondo del hospital y del que todos los médicos se mantienen lo más lejos posible.

Luego seis meses haciendo consulta externa a estudiantes universitarios comunes y silvestres, que independiente de la enfermedad mental que tengan, llevan vidas normales, son gente normal.


Llegar al centro de referencia oncologico mas importante del pais , impacta los sentidos, que ya se habían olvidado del olor a pus, orina,  excrementos, vomito. De las lesiones exudando, el estado caquectico, las ascitis, las taquipneas, los edemas.

Impacta reencontrarse con el dolor físico , cuando ya te has acostumbrado a estar en contacto generalmente dolor emocional que aunque y igual o peor de doloroso, no es tan visible.

Cuando has estado lejos de los pacientes medicoquirúrgicos durante año y medio y pasas a visitar diariamente pacientes oncológicos ,impacta sentir como durante tanto tiempo has estado lejano de esa realidad que logra hoy conmoverte y hacerte sentir compasión (con pasión) , la misma que tuviste cuando eras estudiante y te enfrentabas a los primeros pacientes y que en el camino, si no la perdiste, al menos disminuyó, así  todos los médicos lo neguemos.

Entonces , estoy de vuelta a esa triste realidad que diariamente toca a tantas familias de este o cualquier país, pero en el marco de nuestro sistema de salud se ve magnificada, ante las demoras en autorizaciones, el tiempo perdido, la angustia de la espera y la sospecha que de no ser así, podría haber un mejor desenlace, que en este caso sería mejor calidad de vida en espera de la muerte e idealmente una muerte digna.
Viviendo eso mismo .

3 comments:

Beatrix said...

Esa es la motivacion primera del estudiante de medicina, el servicio, las ganas de ayudar al otro sin importar las condiciones en las que se encuentre, es verdad que a uno se le puede ir olvidando este principio fundamental, pero hay que pelear con la rutina y con nosotros mismos dia a dia para que eso no pase..

Dra. de Blanko said...

es cierto, la pasión se disminuye, pero a veces, hay pacientes que por momentos te la devuelven, te devuelven esa motivación inicialmente sentiste por el servicio, por ayudar...ya uno es mas aterrizado y no se siente como al princìpio que pensaba irse de ambú en ambú salvando gente. No sé... me imagino que debe ser dificil volver a ese servicio, te mando toda la fortaleza del mundo.

pd: una pregunta, en que año de residencia estas?

Anonymous said...

Igual es bastante fastidioso moverte de un dolor a otro, de un sufrimiento a otro...andar entre carroña mental o carroña carnal es algo bastante... ¿sucio a lo menos?