
Cuando pasaste un año de tu vida, la mayoría del tiempo en unidades de salud mental, esos lugaress generalmente situados al fondo del hospital y del que todos los médicos se mantienen lo más lejos posible.
Luego seis meses haciendo consulta externa a estudiantes universitarios comunes y silvestres, que independiente de la enfermedad mental que tengan, llevan vidas normales, son gente normal.
Llegar al centro de referencia oncologico mas importante del pais , impacta los sentidos, que ya se habían olvidado del olor a pus, orina, excrementos, vomito. De las lesiones exudando, el estado caquectico, las ascitis, las taquipneas, los edemas.
Impacta reencontrarse con el dolor físico , cuando ya te has acostumbrado a estar en contacto generalmente dolor emocional que aunque y igual o peor de doloroso, no es tan visible.
Cuando has estado lejos de los pacientes medicoquirúrgicos durante año y medio y pasas a visitar diariamente pacientes oncológicos ,impacta sentir como durante tanto tiempo has estado lejano de esa realidad que logra hoy conmoverte y hacerte sentir compasión (con pasión) , la misma que tuviste cuando eras estudiante y te enfrentabas a los primeros pacientes y que en el camino, si no la perdiste, al menos disminuyó, así todos los médicos lo neguemos.
Entonces , estoy de vuelta a esa triste realidad que diariamente toca a tantas familias de este o cualquier país, pero en el marco de nuestro sistema de salud se ve magnificada, ante las demoras en autorizaciones, el tiempo perdido, la angustia de la espera y la sospecha que de no ser así, podría haber un mejor desenlace, que en este caso sería mejor calidad de vida en espera de la muerte e idealmente una muerte digna.
Viviendo eso mismo .
3 comments:
Esa es la motivacion primera del estudiante de medicina, el servicio, las ganas de ayudar al otro sin importar las condiciones en las que se encuentre, es verdad que a uno se le puede ir olvidando este principio fundamental, pero hay que pelear con la rutina y con nosotros mismos dia a dia para que eso no pase..
es cierto, la pasión se disminuye, pero a veces, hay pacientes que por momentos te la devuelven, te devuelven esa motivación inicialmente sentiste por el servicio, por ayudar...ya uno es mas aterrizado y no se siente como al princìpio que pensaba irse de ambú en ambú salvando gente. No sé... me imagino que debe ser dificil volver a ese servicio, te mando toda la fortaleza del mundo.
pd: una pregunta, en que año de residencia estas?
Igual es bastante fastidioso moverte de un dolor a otro, de un sufrimiento a otro...andar entre carroña mental o carroña carnal es algo bastante... ¿sucio a lo menos?
Post a Comment