
Hoy que permaneces ahí, callada,
alejándote cada vez de nosotras
decidí escribirte esto, porqué supongo que
todavía recuerdas leer.
alejándote cada vez de nosotras
decidí escribirte esto, porqué supongo que
todavía recuerdas leer.
Siempre estabas pegada a un libro.
Te quedabas de este lado de la ventana
leyendo
mientras yo jugaba.
Escondiendo tus manos detrás de la portada.
¿Qué pasó en esos años?
¿Qué te hicieron?
Cambiaste.
Después de muchos años,
te volví a ver llorar y volviste a tener ese aire de la infancia.
Temerosa, indecisa, frágil.
El miedo se metió en tus ojos.
5 comments:
oye...y ese "alguien" a quien le escribes, te lee??
es de belia o tuyo??
jajaja.... confundiste a todos... cuando develaras el misterio?
el problema es que una vez ahí, el miedo no suele salir nunca más...
Me hubiera gustado tener una hermana.
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