El sonido del papel quemándose en la madrugada, en el silencio de la noche cuando solo se escucha el ladrido lejano de algun perro.
En cada expirada se oye el sútil sonido del cada vez mas escaso papel recubriendo el tabaco, mientras redescubro cuanto me gusta Cortázar y su diario para un cuento y me imagino a Anabel con todos los detalles que invento para ella que me acompaña esa noche y dibujo a ese hombre que intenta contarla y no lo logra porque no se puede.
Como no se puede contar lo que siento de volver a reirme o angustiarme al recrear historias ya conocidas, mientras pretendo entrar en el recuerdo como no entré en la vida para al fin vivirla de verdad y me asombro de pensar que también a mi no me queda casi nada: ni la cosa ni su existencia, ni la mia, ni el puro objeto ni el puro sujeto, ningún interés de ninguna naturaleza por nada.
Esta mañana desperté y el recuero de Anabel inicia a desdibujarse y del cigarro solo quedan escasas cenizas y la mancha que dejó sobre el carton.
5 comments:
Me has trasportado al taller de poesia con Jorge Garcia Usta, te acuerdas que se quedo con varios de mis poemas??
Olvidaste la palabra clave: hipomanía. O bueno, al menos ésa ha sido la palabra clave, la novedad, para mí.
Jorge se quedo con poemas de cada uno de nosotros, no entendi porque al taller, pero aja, cada uno se transporta a donde quiere y no necesariamente los otros entienden
JC:Fue por sustancias, asi no vale
Cortazar... para leerlo y releerlo, hace poco estaba con el libro de Manuel, hasta que llegó a mis manos los detectives salvajes.
ningún interés de ninguna naturaleza por nada... ¿anhedonia?
Cortázar es todo un descubrimiento, sin dudas.
Un abrazo.
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