Asi que aca les dejo otra muestra y espero que les guste
Aunque rara vez caen, van por ahí dando traspiés
contra todo, remendando la soledad, coqueteándole a
los árboles o prefigurando en las nubes terribles e
ingenuas batallas de diablillos enamorados;
los otros, solo se ocupan de ellos cuando de
criticarlos se trata, pues no saben entrar en la
inmensa posibilidad de sus actos y de sus palabras;
cargan siempre un extraño dolor difícil de definir
y sus abrazos ni son programados ni pretenden
ser otra cosa;
cuando los obligan a trabajar son objeto de burla
por su encantamiento, mas ignoran su inteligencia
atenta al mínimo susurro del viento;
en mi casa suelen dejarse caer algunos: los vecinos
cierran sus narices creyendo que huelen mal,
abren sus ojotes ante sus vestimentas y
agudizan sus oídos para tratar de entender lo que
nunca entenderán (mis vecinos, que son horribles,
se mueren de envidia, enferman y van al médico,
pero el médico no les halla nada porque los otros
siempre han sabido camuflar cualquier vergüenza);
pero sigamos con los nuestros:
si sientes tristeza, puedes contar con ellos,
si quieres hablar de cosas insignificantes, también,
pero nunca trates de enjaularlos en lo que llaman
“una personalidad estructurada”, pues solo los otros
soportan semejante suplicio;
un maúllo, una palabra vieja, una luna despistada,
un capullo de nada, un amorcito ajado, todas esas
cosas y muchas más puedes hallar en sus bolsillos
o en sus pupilas si tienes el privilegio de tratarlos;
para el sexo son música-marea-brasas,
dan tanto como quieren recibir y saben compartir
el dolor hasta volverlo trizas;
tienen el don de ubicuidad, y sin proponérselo
descrestan y desenmascaran a los moralistas sin moral;
cuando miran el agua son agua
cuando se echan sobre la tierra son tierra
cuando prenden un fuego son ellos los que arden
y así sucesivamente con todas las cosas bellas y feas;
y con el mismo silencio con que se embelesan
observando cómo una arañita entreteje su universo,
se duelen con los perros callejeros ante la crueldad
diaria y se instalan frente al mar
para soñar que siguen vivos;
por eso es imposible vestirlos de etiqueta
o llevarlos a un club social (sin que sean asociales)
o hacerles una propuesta deshonesta (como el matrimonio)…
pero invítelos a un vino
o a elevar una cometa
o a descifrar el llanto de los árboles envejecidos…
Nunca verás sus nombres en tarjetitas de presentación
ni tendrán jamás una chequera,
ni los oirás hablar sobre la devaluación
o sobre la “primura” de sus hijos,
que cuando los tienen, los creen pájaros y
los empujan a la libertad;
y tendrás que esforzarte para entender cuando te hablen de…
la melancolía de una fruta
el olor de los arreboles
la belleza cadavérica del amigo que acaba de morir.
Los raros (todos) ellas y ellos,
me han salvado enviándome unas alas cobrizas,
una nuez como brújula, un trocito de noche,
unos ojos para transparentarlo todo
y una bebida hecha de ganas de amar
tan grandes como de morir;
esos abalorios, esa pócima de amor y muerte,
aún me mantienen en pie ante la rapacidad de los otros.
Los raros ¡ay los raros!
sin ellos, no podríamos asistir al aleteo de la Belleza.
Imagen: Hernan por mi
1 comment:
LO DEL POEMA ESTÁ KOOL. YO TENGO POCO ACCESO A RECITALES DE POESIA, YA QUE VIVO EN UNA CIUDAD MUY PEQUEÑA, EN UNA ZONA DONDE ESTÁ PRIMERO EL REGGAETON Y ESAS COSAS (QUE MAL). PERO ME LLAMÓ MUCHO LA ATENCIÓN QUE TE GUSTE BJORK.
GRACIAS POR PASARTE POR MI BLOG.
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