Despertó en el sillón mullido , tal vez de un psicoanalista.
En una casa con vista a la playa.
Un hombre muy flaco y de cabello rizado bailaba en el balcón,
mientras otro lamía sus pies.
Poco después leía una Rayuela de pasta roja
y dedicada a una mujer desconocida (de olor a frambuesa?).
En la habitación había dos colchones en el piso,
una nevera llena de libros viejos,
condones nadando en el excusado.
No había electricidad.
En la piscina flotaban dos cuerpos.
Cuando se desnudaba,
descubrió restos de pólvora entre sus dedos.
6 comments:
bueno como todo lo tuyo.me sorprendio la nevera con libros yo igual me acuerdo y mas la fuerza de tu narracion . una vez mas me gusta
¡Que fiesta!, ¿no?
Precioso! Duro. Preciso. Un bocadillo gourmet literario.
(yo siempre pensando en comida... Ainsss)
Besos!
pues mientras lo leía pensaba en efraim..en su corto cuento que se llama round midnight!! y al igual que ese cuento corto, este me ha gustado mucho. de verdad que una es esta libelula y otra es la que esta lista para la foto.
un abrazo
Cherry: Soy de la misma escuela :P
La vida es comer
Dra:La misma que queda lista para la foto tan fácil
Don Fisico:Buenisima pero confusa
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