
Me invento el milagro de tu presencia.
El de mi sonrisa.
Me invento que estás a mi lado,
que compartimos el almuerzo, la tarde del domingo.
Que despierto de mi embriaguez,
veo tus ojos tras tus lentes
y siento tu aliento tibio en mi rostro.
Que me levanto y miro el techo lleno de papelitos,
bajo las escaleras con pequeños brincos ritmicos
y camino detras de ti.
Me invento el milagro de estar contigo.
Que no te enteras que sigo aquí
Inventando el milagro de ser feliz.
2 comments:
A mi tambien me gusto
Alguna vez, en algún post viejo, me gustó pensar que yo tenía algo que ver con él. Y lo escribí. Y al rato, digamos que al día siguiente, una vieja me vació. Que cómo se me ocurría, que qué me creía yo, que qué tal el ego.
Hoy también me gusta pensar que tengo algo que ver, que aunque sea te ayudé con una idea. Ojalá, ojalá. Prefiero ser de los tontos ingeuos y no de los que regañan desconocidos.
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