
Martica era la nana de mis primas.
Estar sentada entre sus piernas y con mi cabello en sus manos
Es de esos pocos recuerdos que tengo de mi infancia.
Ella peinándome.
Hoy quiero peinarte.
Trenzar tu pelo.
En ese gesto primitivo y ancestral
en el que el otro entrega su cabeza.
¿Hay mayor sumisión o muestra de afecto?
Quiero peinarte como peinaba a mi hermana haciendole gajos
o como me peinaba esa amiga
que madrugaba a dibujabarme cuadritos y rombos en mi cabello incipiente.
Quiero peinarte,
trenzar tu pelo para acercarme a ti.
Sería mi mejor forma
de demostrarte.
3 comments:
ES MUY TIERNO...
Hola. He reaparecido. Tengo una noticia importante.
Si querés, pasate por mi blog.
Saludos.
Hola, precisamente hace dos dias pensaba en tu pelo y en como te peinaba..
pasa el tiempo pero no trae al olvido enredado en sus piernas, que bien..
Post a Comment