Quienes me conocen saben que dudo mil veces antes de tomar cualquier decisión.
A veces más de mil.
No siempre fue así, no sé bien cuando empezó pero se instaló con una pasión que ya querrían otras características mías.
Será porque de niña creía saber cualquier cosa.
Hazañosa me decía un tío.
Andaba todo el tiempo intentando mostrar mis conocimientos.
Ahora entiendo que sé tan poquito y de lo que creo saber siempre tengo dudas.
(Espero que aquello de que la duda te da libertad sea cierto, pero no parece)
2 comments:
Dicen que no hay que dudar del corazón.
Me da incluso un poco de miedo lo parecidos que somos en esos aspectos...
Post a Comment