Lo peor de volver a ver al hombre del que me juraba enamorada
no fue saber que no me ha extrañado,
ni los silencios incómodos con que se llenaba el aire entre nosotros,
ni la certeza de que tanto su vida como la mía seguirán por caminos separados y ya no importa.
Lo peor es comprobar que en el fondo de mi alma, sigo sin sentir nada.

No comments:
Post a Comment