
Hoy me desperté esperándote.
Anoche te encontré en un sueño del que recuerdo pocas imágenes y ningún sonido.
Entonces mi recuerdo de ti ,
es como una película muda que piensas que no dejó huella,
pero siempre vuelve.
Tomé café tibio, comí pan con huevos,
hice mi cama, limpié mis zapatos ,
Organicé un poco el desorden de mi mente,
mas no el de mi habitación.
Leí algún crítico literario famoso que convulsionaría con mis letras
Oí canciones rítmicas y superficiales
que hablan de vidas cuya sencillez no dejo de envidiar.
Me acosté en mi cama a pensarte.
Y más que eso, a esperarte.
Esperarte a ti,
con tu boca mercurocromo.
Tus ojos perezosos y tu boca pequeña
Tu cabello largo y tu afecto neutro inamovible.
Tu existencia como una promesa de infancia.
Cuando aún no se insinuaba la estafa de la adolescencia y el futuro.
Con tus barreras intactas cuando derribas las mías.
¿Quién crees que te podría olvidar?
¿Y hasta cuando que te puedo esperar?








