
En la tele un hombre se desnuda hasta arrancarse la piel.
Música lejana me recuerda que los demás siguen de fiesta.
Aquí, desnuda y sudorosa,
mirando un cieloraso que conozco de memoria.
Intentando renovar mi amistad con las arañas que no se detiene en su incesante labor.
El teléfono repicando en una casa que a pesar de mi sigue vacía.
En éste ambiente cotidiano y patético
sigo soñando el milagro que tuve en mis manos y dejé escapar.
Intentando que mi memoria se reconcilie con la realidad.
Imagen: Mark Ryden
No comments:
Post a Comment