
Lloré y tomé cualquier transporte público sin decir nada (ella odiaba eso),
al bajarme, camino sin rumbo, intentando poner la mente en blanco,
pero no me dejan esas cosas que intento ignorar y se empecinan en permanecer en mi cabeza.
Entonces apresuro el paso y me devuelvo,
pero vuelvo siempre a tomar el rumbo esperado.
Me desnudo, me arrepiento y me vuelvo a vestir,
tomo un taxi hacia tu casa para nunca entrar
o peor,
entrar y encontrarte furioso por aparecer así, de la nada,
sin avisar, sin una llamada.
Y haces cara de disgusto o de sueño
o de ambos que se funden en un bostezo.
Yo entonces escondo mi mirada
e invento excusas para irme pronto,
porque tan tonta no soy como para no entender que ese no es mi sitio,
que no tengo uno y menos ahí.
Salgo caminando de prisa y tomo el taxi de regreso, me desnudo y vuelvo a mi cama donde otra vez vuelvo a pensar en ti.
Y camino deprisa y dudo si volver a entrar,
o si me quedo de este lado de la calle,
mirando la luz de tu ventana y tu ordenador.
Entonces me duermo sin sueño y vuelvo a apresurar el paso para volver a encontrarte
y hacer una vez más
como si no te hubiera visto,
cambiar de acera y caminar de prisa otra vez.
Llorar, tomar cualquier transporte en medio de la nada , sin decir nada.
(aunque ella odie eso)
Imagen: Magritte
4 comments:
no te duermas sin sueño...
No llores tanto, también es bueno sonreír de vez en cuando.
¿Adónde fuiste?, ¿qué hiciste?, ¿qué viste?
Lo peor es que cuando nos tienen en ascuas tendemos a sentirnos atraidos... como las polillas a las llamas.
PD. ¿ella quien?
Post a Comment