Despues de algún tiempo
nos volvimos a encontrar
en cualquier calle de esta ciudad tan poco amable.
De golpe
me estrello con su aliento metálico en la cara
Miro de frente sus dulces ojos claros
Reparo sin pudor su incipiente calvicie
y el caracol que mueve entre sus dedos
Su buzo hábano chocó contra mis ojos
Me habló sin miedo
aunque un poco distante
y juntos nos refugiamos de ese fuerte aguacero
en el primer café
Ya sentados
respiró tan cerca que me hizo temblar
Mis muslos perdieron un poco de tono
y hubo ascenso epigástrico de alas de mariposas
Lejos se oia el llánto agudo de un bebé
Hablamos de su madre, de Pedro y cualquier otro conocido en común
Sonrió amablemente
recreamos algún recuerdo
de cuando estabamos en esa ciudad de sol resplandeciente
hoy tan lejos para nosotros
Afuera empezó a escampar y se despidió
tenia afán.
1 comment:
mui belo. Es tu quem escribas?
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