
No creo en lo que no se habló.
Ni bajo los letreros de hospitales que dicen silencio, ni en otro lado.
No se escribió ningún lenguaje con las letras de ese nombre triste,
que no apareció en los saltos de las ranas huyendo de la peste.
Mucho menos en las conversaciones de hipopótamos.
No creo en los escritos perdidos ni en palabras olvidadas.
No creo en ratones esquizofrénicos.
Ni en que sean solo 379 Km a no se donde los que te acercan a algo que te aleja de mi.
Creo en el ronroneao de mi gato y en sus uñas afiladas clavandose en mi cuello.
Y que me gusta Faulkner un poco menos que a ti.
En la huella que dejas aunque no te des cuenta.
En lo que he releído para no olvidar.
En tu sonrisa sincera.
No salí corriendo.











































