
De las libertades de una dama
En este país de machismo y matriarcado, mujeres como yo, y otras tantas, tomamos el camino un poco complicado. El de reclamar el libre derecho a la expresión del antojo sexual, el derecho a no tener hijos, a no casarme, a ser adinerada e independiente, a invitar a un chico a uno o dos tragos de licor, a escoger amante, a decir no, a proponer, a ser pragmática, y por esto ,no ser mal vista. Exijo el dulce derecho de no mentir para agradar y a ser amable sin compromiso.
Pero lo que mas demando es que por favor no me obliguen a tratarlos mal para que estén allí, que si bien me luce, me importuna y me fatiga.


















