- La primera cicatriz que recuerdo es en la rodilla izquierda. De 2cm, lineal, sin queloide. Caí de unos patines, aprendí.
- Cicatriz de 4cm en la pierna derecha, me la hice con mis propias uñas en un descuido y como la piel estaba edematizada durante el embarazo se hizo más profunda de lo esperado. Me recuerda que descuidarme es autosaboteo.
- Tengo cicatrices pequeñas en los antebrazos de quemaduras en mis intentos de hornear aún en contra de mi confesada torpeza. Me recuerdan que persevero.
- Tengo una cicatriz de 1.5 cm en el índice izquierdo que me hice cortando un limón seco y por la que en su momento temí perder el pulpejo. Me confirma que soy torpe (nada nuevo).
- Tengo una cicatriz en mi axila derecha de la resección de una mama supernumeraria. Soy mujer y no me bastó con 2 tetas para serlo.
- Luzco orgullosa una cicatriz de cesárea que divide al abdomen de mi pelvis. Por ella sacaron a mi hija y parece que por ahí se hubieran ido gran parte de mis miedos y me hubieran metido nuevos temores que corresponden sobre todo a la salud de mi hija y mi marido.
No sé cuantas cicatrices me faltan pero ahí sigo. Vivo, sorteo mi torpeza y la rudeza del ambiente.
Ya no las escondo.










